Juan Barjola (1919-2004)

Barjola nació en la Torre de Miguel Sesmero, en Badajoz. Raúl Chavarri (La pintura española actual) le llama la figura más popular de la neofiguración narrativa, y comenta la aparente anomalía de esta popularidad: "es curiosamente uno de los pintores aceptados, adquiridos y elogiados por una sociedad burguesa, que teóricamente parecería la menos adecuada para gustar de una pintura de agrio realismo, señalada siempre por perfiles tremendistas y en la que no faltan obras acentuadamente desagradables" (255). (Me pregunto si la obra que vamos a ver en clase, "Muro y perro," es una obra que la mayoría va a considerar "acentuadamente desagradable.") Valeriano Bozal (Historia del arte en España, vol. 2) dice que en Barjola presenciamos "la creación de un mundo iconográficamente deformado, habitado por seres de extraña configuración, . . . y la construcción de una atmósfera desolada, deshumanizada e inestable, lo que logra fundamentalmente a partir del espacio y la gama cromática" (217). Y Bozal dice que en las obras de Barjola "el espectador no puede precisar exactamente cuál es el motivo de su desagrado, cuál es la razón de que un mundo que él cree hecho con orden y medida esté aquí configurándose de manera bien diferente. Y es que el neofigurativismo de Barjola no da pie para la tranquilidad, ni siquiera la de saber que todo ha estallado, sino que sus cuadros van captando los momentos de deterioro y degradación que tipifican a nuestro entorno" (217). Creo que el cuadro que a continuación vamos a ver ejemplifica muy bien lo dicho por estos dos expertos.

"Muro y perro" (Colección particular, Madrid)

Sería quizá instructivo hacer una lista de los elementos en este cuadro que nos parecen inquietantes o desagradables. Dicha lista podría incluir: el chico a la derecha que mira el perro con ojos deshumanizados, ojos que no acusan la existencia de un alma; el hombre en la parte superior del cuadro cuya función o propósito no logramos adivinar; la perspectiva con que el perro está configurado y la preemninencia que el artista ha dado a sus testículos, etc.