Godofredo Ortega Muñoz (1905 [Extremadura] - 1982)

Cantarino dice muy acertadamente que Ortega Muñoz "[e]s uno de los intérpretes más impresionantes de la geografía espiritual de la meseta de Castilla" (418), y esto lo veremos muy dramáticamente en las dos diapositivas que voy a proyectar a continuación.

"Castaños" (Museo de Arte Contemporáneo de Madrid)

"Recordad ahora, en otoño, un campo de cepas y un camino que se pierde entre las laderas, la atmósfera ya fría que todo lo invade, las tierras rojas, ocres, amarillas, algunas tapias de piedra, la soledad y el silencio que aquel caminante no rompe . . .; imaginad esa escena y tendréis un cuadro, el cuadro de Godofredo Ortega Muñoz (1905), y digo 'el cuadro' porque este pintor no ha hecho realmente más que uno, con el mismo tema y el mismo sentido, que se repite a través de matizados cambios formales" (Valeriano Bozal, Historia del arte en España, vol. 2, pág. 168).

Como anécdota personal voy a mencionar que yo vi este cuadro por primera vez en Madrid en 1979 en un curso sobre arte español que tomaba con el profesor Antonio Almagro. Almagro proyectaba una diapositiva de este cuadro para ejemplicar su tesis de que el arte español es diferente porque el español es diferente, psicológicamente, de la gente de otras naciones, como, por ejemplo, los franceses. Según Almagro, este cuadro, y yo diría que el próximo también, muestra que el español no gusta de horizontes ilimitados, líneas que se alejan en una distancia infinita, sino que prefiere bloquear los horizontes para, en efecto, poner en jaque a la muerte.

"El camino"

Otra cosa que dice Bozal sobre Ortega Muñoz es que su pintura recuerda a otro entusiasta del paisaje: Azorín (168). Este cuadro me parece un perfecto ejemplo de esa idea. Si Azorín hubiera sido pintor, y no escritor, este cuadro es exactamente lo que habría producido.