España bajo los Habsburgos

 

Carlos V después de la batalla de Mühlberg, de Tiziano. (Museo del Prado.)

Retrato ecuestre hecho poco después de la victoria de Carlos V sobre los príncipes protestantes en Muhlberg. Algunos lo consideran el mejor retrato del Museo del Prado (¡que ya es decir!). Hay algunas evidencias de simbolismo religioso en este cuadro. La lanza, por ejemplo, es una alusión a la lanza de Longinus, el soldado romano que introdujo su lanza en el costado de Jesucristo crucificado (Juan 19, 34). Además de eso, la lanza es un símbolo del poder de los césares, y también fue arma de San Jorge. Un dato interesante de cultura militar: Carlos V es prácticamente el último monarca europeo que interviene personalmente en las batallas al lado de sus soldados. (Una excepción muy posterior: Alfonso XII participará en la tercera guerra carlista.)

 


Puerta de Santa María de Burgos. Eregida en desagravio de la rebelión de los comuneros contra Carlos V.

 

El Alcázar de Toledo. Estatua de Carlos V.

 

 

El Alcázar de Toledo. Detalle de la estatua de Carlos V.

 

 

Monasterio de Yuste (Extremadura), donde Carlos V fue a retirarse después de haber abdicado en su hijo Felipe en 1556. Murió allí en 1558.

 


Otra imagen del Monasterio de Yuste

 

 

Busto de Carlos V y escudo en el Monasterio de Yuste

 

 

Felipe II

Retrato hecho por Alonso Sánchez Coello, el primer gran retratista de la pintura española. Sus retratos se destacan por su porte grave y señorial, y por la precisión y lujo de detalles. En este retrato Felipe II está de luto (= in mourning). Este cuadro refleja bien todo el carácter firme y frío de Felipe II.

 

El Escorial, edificado para conmemorar la batalla de San Quintín.


El Monasterio de noche, fachada sur

 

 

Basílica: sepulcro de Carlos V y su familia, Pompeo Leoni

 

 

 

Felipe IV

Retrato ecuestre hecho por Velázquez alrededor de 1635. El caballo, dispuesto en corveta, está situado junto a un corte en el terreno, recurso escenográfico que permite ver una gran amplitud del paisaje. El rey viste media armadura y lleva la bengala de general en la mano derecha mientras con la izquierda sostiene las riendas.

 

 

El Conde-Duque de Olivares

Retrato ecuestre de Velázquez. Es un cuadro con cierto énfasis barroco. Velázquez ha sabido expresar el orgullo y la inteligencia de este favorito de Felipe IV. Sobre la actuación politica del Conde-Duque, véase Cantarino, pag. 167.