Darío de Regoyos (1857-1913) (véase Cantarino 334)

Darío de Regoyos nació en Asturias en 1857. Estudió con Haes en la Escuela de San Fernando, y en 1880 viajó a París, ansioso de conocer los nuevos caminos del impresionismo triunfante. Viajó intensamente, tanto por España como por Europa, y se instaló definitivamente en Barcelona, donde murió en 1913. A continuación vamos a ver algunos paisajes de Daríos de Regoyo que corresponden a su época posimpresionista con un estilo puntillista. Uno de los comentarios colocados en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía dice que el desastre de 1898 en que España perdió el resto de sus colonias como consecuencia de la guerra con los Estados Unidos produjo un enorme interés en el paisajismo entre los pintores españoles, y menciona dos artistas en particular: Daniel Vázquez Días y sus paisajes casi cubistas (veremos un ejemplo en las diapositivas para el cap. 13) y Darío de Regoyos con sus paisajes más bien puntillistas. El MAE dice que lo más notable de Regoyos son sus paisajes, "verdaderos trozos de su alma" (846).

"El gallinero" (= henhouse)

Darío de Regoyos tenía una insaciable curiosidad por la cosas que rodean la vida diaria y eso le obligaba a tomar apuntes y dibujos de todas las cosas. Precisamente en esto señalan los críticos su diferencia con el impresionismo francés, que seleccionaba mucho sus escenarios, mientras que Regoyos los busca en cualquier sitio, como en este simpático gallinero. Es un pintor honrado, sincero, y humilde antes las cosas. Por ello ha dicho José Ortega y Gasset de Regoyos que "parecía ponerse de rodillas para pintar un col [= cabbage]."

 


"El arco iris"

En este cuadro estamos en el norte de España. Regoyos prefiere el norte al sur. Pinta en Andalucía y manifiesta una decidida afición por esta tierra, pero comprende que la luz del sur no es su punto fuerte y que no sabe interpretar su ambiente. En cambio, en el norte es donde Regoyos está plenamente familiarizado con el paisaje y con su luz, la luz difusa, extendida y grisácea del norte de la Península Ibérica.

 

"Las redes"

Regoyos no es un impresionista a secas, como ya hemos sugerido al hablar de su posimpresionismo. Su pintura evoluciona técnicamente hasta el divisionismo y el puntillismo posteriores de Seurat y Signac. El cuadro de "Las redes" es una de las mejores obras a este respecto y bien significativo de la deuda que la pintura española tiene con Regoyos.