Joaquin Sorolla (1863-1924)  

La figura indiscutida del impresionismo español es Joaquín Sorolla, nacido en 1863, es decir, una generación más joven que los pioneros del impresionismo español, Domingo y Pinazo. Toda su vida fue una larga serie de triunfos y éxitos, al contrario de Martí Alsina o Regoyos, por ejemplo. Muere en 1923, después de realizar una obra estimable, tanto por la calidad como por la inagotable rapidez de su paleta.

"Autorretrato"

 

 

 

"Niño con barco"

Poco a poco, antes de 1900, va llegando Sorolla a lo que va a ser su auténtico destino como pintor: el descubrimiento de la luminosidad mediterránea sobre el mar, sobre las olas, sobre los blancos delantales y sobre los tersos cuerpos desnudos de los niños bañándose en el mar. Vemos buenos ejemplos de esta temática de Sorolla en este cuadro y en los cuatro siguientes.

 

 

" El nadador"

 

 

 

"El baño del niño" (Academia de San Fernando, Madrid)

Muy característico de esta época son las figuras de niños jugando con las olas. El color azul y el blanco, unidos a un verde planeado, son los dominantes en estas composiciones que, sin embargo, no resultan frías, pues Sorolla sabe infundir a sus ocres una compensación cromática esencial. El garbo, la gracia espontánea de estas figuras son producto de una observación atenta y minuciosa que ha sorprendido a las figuras en su momento más vivo.

 

 

 

"Paseo a la orilla del mar"

 

 

 

 

"El baño del caballo"

 

 

 

 

"Desnudo de mujer"

Este retrato de una mujer desnuda ha sido realizado con precisión casi fotográfica. Algunos han visto en este cuadro un posible homenaje de Sorolla a Velázquez y su famoso cuadro "La Venus del espejo."

 


"La comba"

Este cuadro me parece uno de los más intensamente impresionistas de cuantos pintó Sorolla. Nótese cómo el artista ha logrado captar los efectos de la luz sobre la comba en su rápido movimiento por el aire.

 

 

 

 

"Tipos manchegos" (Museo Sorolla, Madrid)

Entre 1910 y 1920 Sorolla hace una obra que le encarga la Hispanic Society de Nueva York para decorar los muros de su edificio con tipos de todas las regiones españolas. Es una especie de síntesis y resumen de su observación anterior, pero ahora tiene la posibilidad de extender su paleta por todas las provincias de España. Agotado quizá por esta gran obra, Sorolla queda paralítico e imposibilitado de trabajar durante los tres últimos años de su vida.