SALVADOR DALÍ

 

 

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domenech nació en Figueras (Cataluña) el 11 de mayo de 1904. Su padre, Salvador Dalí y Cusí, era ateo y republicano y su madre, Felipa Domenech Ferrés, era una ferviente católica.

La niñez y relación del pintor con su familia y su tierra son muy importantes en la formación de su personalidad artística. Un hecho importante de su vida es que nueve meses antes de nacer él se murió un hermano suyo de 22 meses que también se llamaba Salvador; a causa de esto, el pintor siempre se sintió como un sustituto de su hermano.

Dalí es un ejemplo de lo que Cantarino llama surrealismo realista (371). Sobre el surrealismo en general, será útil citar este pasaje del Manual del arte español, pág. 923:

Si se exceptúa el caso de Miró, ya establecido en París, el surrealismo que penetra en España lo hace desde las últimas derivaciones de un cubismo sintético y curvilíneo que apunta al automatismo. Pero hay otra cara del surrealismo que no se conforma con la libre caligrafía, sino que busca unas imágenes más directas y parlantes del subconsciente, establecer asociaciones oníricas, descender al intrincado mundo de los sueños, lo que años antes se había convertido en objetivo central de la investigación de Freud, a quien leen los surrealistas, especialmente Dalí. (923)

 

 

En 1910 empieza a asistir a una escuela primaria donde la enseñanza es en francés (continúa hablando catalán en casa) y en 1916 empieza la escuela secundaria con los maristas. A partir de este año comienza a pasar los veranos con el pintor Ramón Pichot. Al año siguiente empieza a estudiar en la Escuela Municipal de Dibujo y pinta una Vista de Cadaqués.

 

 

La madre y la tía de Dalí

 

Casa donde nació Dalí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las primeras obras de Dalí serán casas y paisajes de Cataluña como esta vista de Cadaqués (1917) pintada por Dalí cuando sólo contaba 13 años.

 

 

 

 

 

 

 

En 1918 exhibe dos obras en Figueres. Empieza a interesarse en los escritos de Voltaire, Nietzsche, Kant, Spinoza y Descartes y en las obras de los pintores cubistas.

En 1919 vende sus dos primeros cuadros a un amigo de la familia y publica algunos escritos sobre pintura en la revista Studium. Pinta el puerto de Cadaqués.

 

En 1921 Dalí se fue a estudiar a la Academia de Bellas Artes de Madrid. Vivió en la Residencia de Estudiantes. En Madrid descubrió el Cubismo y el Futurismo e hizo amistad con los escritores e intelectuales de la época, entre ellos García Lorca.

Dalí descubrió el surrealismo a través de la obra de Freud La interpretación de los sueños (1900). Posteriormente, en 1929 entró en contacto con los surrealistas franceses.

 

"Cesta de pan" (1926)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Muchacha de espaldas" (1925)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por estos años Dalí colaboró con el director Luis Buñuel en una película, Un Chien Andalou.

 

En 1929 conoce a Gala, que estaba casada con Paul Eluard, en una exposición. A partir de este momento Gala se convertirá en la compañera y musa de Dalí, a pesar de que la familia del pintor se oponía a la relación.

Gala y Paul Eluard se divorciarán en 1832 y en 1934 se casará con Dalí en una ceremonia civil.

Esta obra, titulada "Leda atómica" (1947), es una de las muchas en las que aparece Gala.

 

 

 

 

 

"Muchacha en la ventana" (1925)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dalí visitó Nueva York por primera vez en 1934, donde se expusieron varias de sus obras. En este mismo año es expulsado del grupo surrealista de París por razones políticas.

Con el estallido de la Guerra Civil española Dalí se vio obligado a irse a Francia. La casa que su familia tenía en Cadaqués fue bombardeada y su propia casa fue destruida; su amigo Federico García Lorca fue ejecutado por los fascistas y su hermana Ana María fue encarcelada y torturada.

Juan José Lahuerta, Guía de la colección a través de 80 obras, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2007, pág. 69: "Pintado cuando Dalí tenía sólo veinte años, "Muchacha a la ventana" pertenece a la serie de cuadros que retratan con riguroso realismo el entorno familiar del artista. Dalí compone al modelo clásico, sitúa la figura en un interior austero y prolonga el espacio mediante la gran ventana abierta a la bahía de Cadaqués. Su hermana Anna María se distrae y abandona el paño de su labor sobre el alféizar para asomarse a contemplar el luminoso paisaje. Las líneas del pavimento y de la hoja de la ventana refuerzan la profundidad perspectiva del espacio, rudimentariamente construido. En los cristales se rejlejan las casas blancas, los muros de piedra y olivares que humanizan los dilatados horizontes del paisaje mediterráneo. La sensualidad de la figura femenina adquiere en ese contexto el valor de un arquetipo, evocando los mitos arcaicos de la fertilidad y la tierra. El joven Dalí se muestra inmerso en el programa noucentista catalán, que reivindica el regreso al orden clásico y a las tradiciones, tratando de imponer los principios de orden, claridad y mesura frente al individualismo anárquico de la vanguardia más radical. Pero la exactitud objetiva con que Dalí define las formas, el trazo firme de las líneas y la precisión nítida de los contornos se alejan del naturalismo clásico para dar a su obra el carácter de una miniatura: una pintura de precisión que remite a la tradición flamenca y a sus escenas cotidianas con ventanas abiertas a minuciosos paisajes. Dalí expresa así su admiración por la historia de la pintura y su preocupación por lograr un dominio absoluto de los medios del oficio."

 

 

"La desintegración de la persistencia de la memoria" (1952-1954)

"Un momento antes de despertar o Sueño provocado por el vuelo de un ave alrededor de una granada"

El surrealismo de Dalí se caracteriza por la factura minucioso de lo concreto y su caótica composición posterior. Utiliza muchas cosas concretas y muy reales, pero las utiliza para crear una composición totalmente irreal. En cierto modo, esta técnica tiene mucha relación con la estructura onírica, porque en nuestros sueños se presentan objetos muy reales unidos por el hilo de lo absurdo, o quizá debiéramos decir lo aparentemente absurdo, porque los sueños tienen su propia lógica. Aquí, por ejemplo, los tigres, el rifle, la mujer desnuda, e incluso el elefante han sido pintados con una técnica absolutamente realista, y, sin embargo, el cuadro en su conjunto no es realista sino más bien surrealista. Este cuadro es, por lo tanto, un ejemplo excelente de lo que Cantarino llama el surrealismo realista de Dalí.

 

 

"Familia de centauros marsupiales"

No me parece una de las composiciones más felices de Dalí, pero acusa, como toda su obra, una técnica realmente envidiable.

 

 

"El descubrimiento de América por Cristóbal Colón" (Museo de St. Petersburg, Florida, EEUU)

Esta obra es más realista que surrealista, porque se trata de una escena que, con la excepción de algunos detalles, realmente podría haber ocurrido. El cuadro es un sentido tributo a la labor realizada por Cristóbal Colón.

 

 

"La resurrección de los muertos"

Otro tema que atrae la atención de Dalí, como él mismo ha reconocido, es la muerte, a la que ha dedicado múltiples interpretaciones y conceptos. Esta resurreción de los muertos que contemplamos trae a la memoria el viejo tema religioso inmortalizado por Signorelli en la catedral de Orvieto, en Italia.

 

 

"Jesucristo crucificado" (Metropolitan Museum, Nueva York)

Casi todos los cuadros religiosos de Dalí se inspiran en el misticismo, y esta crucifixión no es excepción. Es posiblemente el cuadro más frecuentemente reproducido de toda su obra.