Pablo Gargallo

"El profeta"

"Qué quiso decir Gargallo con su profeta? . . . Con él Gargallo había conseguido hacer de su juego de vacíos y concavidades algo más profundo y expresivo . . ." (MAE 930). Juan José Lahuerta, Guía de la colección a través de 80 obras, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2007, pág. 87: "Su primera incursión en el lenguaje de vanguardia data de 1907, cuando, durante una de sus estancias en París, comenzó a sustituir los materiales escultóricos tradicionales por cobre, plomo y hierro, usando láminas de metal recortado y posteriormente soldadas que introducen el vacío, la ausencia de materia, como elemento fundamental en la construcción del volumen. La opacidad de la piedra o el mármol da paso al hueco y la luz que penetra en el interior de la pieza, creando plano discontinuos e inestables de iluminación contrastada. Grande Prophète, una de sus obras más ambiciosas, aplica la técnica de la fundición en metal para construir un volumen abstracto mediante superficies cóncavas, convexas y planas que dispersan la luz. La escultura adopta recursos estructurales derivados del cubismo, como la disposición y fragmentación de los planos en el espacio de acuerdo a las variaciones perspectivas, la depuración de las formas y el uso del vacío como elemento generador, pero se mantiene ligada a la interpretación realista tradicional en la exaltación de la figura y el gesto."